Pues si, parece increible pero hemos realizado el par 5000, el dia 28 de febrero de 2020.

Empecé a trabajar con la Fibra de Carbono en el año 2005 y la historia, como casi todas las cosas buenas….. FUE POR CASUALIDAD.

Me acuerdo como si sería ayer….. Estaba en Logroño operando a un paciente de uno de mis mejores amigos, también podólogo, Alberto Romera Robertson, grandísimo profesional y persona. Después de la cirugía y por casualidad vi un material que tenía en su clínica, un trozo pequeño de Fibra de Carbono, me parecio increible lo fino y la consistencia que tenia, así que en cuanto llegue a Burgos me puse a investigar, encontré un lugar donde lo fabricaban y pedí una plancha, que me costó una pasta.

De esa plancha no se si conseguí sacar un par de plantillas (me las hacía a mi mismo), ya que el resto, eran todo errores que cometía, o porque las calentaba mucho, o poco, etc. me costaba muchísimo cortar ese material, no se las cosas que pude llegar a romper con esa primera plancha, pero estaba tan enamorado del material que no desistí y volví a comprar otra plancha (para cabezón yo 😉) y otra vez a hacer pruebas, esta vez compré también cizallas especiales y un horno distinto y poco a poco, muy muy poco a poco, conseguí dar con la forma de trabajarlo y de lo que realmente quería.

Desde entonces, 16 años después, sigo investigando e intentando conseguir la mejor fibra de carbono, la mas resistente y con mayor ligereza, no ha sido un camino fácil, sobre todos los comienzos.

Eran plantillas que costaban prácticamente el doble que las que se hacían entonces y la gente no llegaba a entender porque pagar más por esas plantillas que por otras, si a las 2 se las llamaba «PLANTILLAS», no tenían nada que ver, NADA, pero era lógico el recelo de los pacientes al pagar por ese material.

Realicé las primeras plantillas a una mujer en el año 2005, es decir, prácticamente 1 año de ensayo/error hasta conseguir dar con ello.

Y 16 años después realizo el par numero 5000, oséa 10000 plantillas.

Cuantas alegrias y reconocimientos me han dado esas cositas negras, a las que estare siempre eternamente agradecido, al igual que a mi compi Alberto, que sin saberlo me dio las llaves de mi felicidad

En el 2019, fuí nombrado Académico Numerario de la Ilustrísima Academia de Ciencias de la Salud Ramon y Cajal, por mis aportes y avances en el campo de la Podología gracias a la Fibra de Carbono.

En 2019, premio a la Excelencia Sanitaria Dr. Gomez Ulla.

Seguiré investigando y trabajando en este campo y esta profesión que tanto me llena y me apasiona.
Pasión que heredé de mi padre y que espero trasmitir a mis hijos

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